Consejos para una casa saludable. Ventanas y ventilación del hogar

Ventanas y ventilación del hogar y las oficinas: qué papel juegan y consejos para una casa saludable 

 

El objetivo principal de ventilar una casa o una oficina es, sobre todo, renovar el aire viciado que se crea en un sitio cerrado y cuidar así de nuestra salud

 

Una de las discusiones que se dan en común en los hogares y en las oficinas es la de abrir y cerrar las ventanas, además de poner o quitar la calefacción y el aire acondicionado. ¿Por qué? Porque cada uno siente de manera diferente la temperatura que hace en un espacio cerrado o abierto.

 

Sin embargo, que en los hogares y en las oficinas haya una temperatura X en función de la época del año en la que nos encontremos, es muy importante para nuestra salud. Y, en este punto, más allá de la calefacción o del aire acondicionado, las ventanas juegan un papel esencial y de esto es de lo que vamos a hablar hoy en este artículo.

 

Cómo ventilar una casa u oficina

Malos olores, ambientes recargados, demasiado calor…esto es lo que puede pasar cuando tenemos una estancia cerrada y, especialmente cuando hay muchas personas reunidas o cuando hemos pasado la noche durmiendo.

 

Si no ventilamos, el riesgo de contraer los virus de los personas con las que convivimos o trabajamos va en aumento, pero tampoco se trata de tener todo el día la ventana abierta. De hecho, los expertos recomiendan hacerlo entre 10 y 20 minutos al día, tanto en el momento en el que nos despertamos o entramos a la oficina, como en el momento de acostarnos o salir del trabajo.

 

En caso de que haga mucho calor o de que, de manera puntual, haya habido un aumento de gente, también deberá de hacerse más veces al día. Además, en el caso de las oficinas donde se trabaja en diferentes turnos, también es importante abrir cuando salen unos y entran otros o cuando se trabaja en jornada partida.

 

Además, en el caso de los baños, si tienen ventana, esta deberá abrirse tal y como te hemos indicado. En caso de que no la tenga, deja la puerta abierta mientras se ventilan el resto de las estancias.

 

En la cocina y en el comedor, abre la ventana después de cocinar y también después de comer, de manera que se vayan los malos olores.

 

Consecuencias de una mala ventilación

 

Además de aumentar el riesgo de contraer los virus de las otras personas, también se da un mayor número de dolores de cabeza, náuseas y empeora la salud de las personas con asma.

 

Por otro lado, la falta de ventilación o hacerlo de manera incorrecta, también se puede traducir en problemas de humedad y hongos, con las consecuencias que eso trae de arreglos y a nivel de salud.

 

Las mejores ventanas para ventilar tu casa u oficina

Para evitar los problemas anteriores, tener en casa y en la oficina unas ventanas que no sólo nos ayuden a regular la temperatura interior, sino que impidan la entrada de humedad  de exceso de calor y frío, será un punto clave.

 

Pero, ¿de qué tipo de ventanas estamos hablando? Principalmente de dos tipos de ventanas:

  • Ventanas de PVC: que son ventanas sostenibles, que ayudan a aislar el espacio del calor, del frío y también del ruido, además de la lluvia y la humedad.
  • Ventanas de Aluminio: que, junto con las propiedades antes mencionadas, tienen el beneficio de estar elaboradas con un material muy robusto, como es el aluminio que, además, impide que entre el fuego, en caso de que haya un incendio en el exterior.

 

Hoy, más que nunca, ventilar bien nuestra casa y oficina es básico para protegernos y proteger a los que están con nosotros. Si necesitas cambiar las ventanas, sólo tienes que llamarnos y te daremos el presupuesto que se ajuste a tus necesidades.